Ventajas y características de la Sociedad Limitada de Formación Sucesiva

Sociedades Limitadas de Formación Sucesiva: una alternativa para emprender sin grandes inversiones

¡Bienvenidos a este artículo de emprendimiento! En esta ocasión, vamos a hablar sobre las Sociedades Limitadas de Formación Sucesiva (SLFS), una forma jurídica que surge como solución a uno de los principales inconvenientes de las Sociedades Limitadas (SL).

¿Qué características tienen las Sociedades Limitadas de Formación Sucesiva?

Las SLFS son una variante de las SL, con todas sus obligaciones y características, con una especificidad importante: no es necesario aportar un capital social mínimo de tres mil euros al momento de su constitución. A cambio, en las SLFS hay ciertas restricciones y obligaciones especiales que deben cumplirse.

Entre las obligaciones específicas de las SLFS, se encuentra la necesidad de contar con un fondo de reserva de al menos el 20% de los beneficios. Además, el reparto de beneficios solo puede realizarse cuando el patrimonio neto represente más del 60% del capital social mínimo de una SL convencional (tres mil euros). También existe una limitación en las retribuciones para socios y administradores, que no pueden superar el 20% de los beneficios netos.

En cuanto a la responsabilidad de los socios, estos son responsables solidarios de la parte del capital social no aportada hasta alcanzar el capital mínimo. En caso de liquidación de la sociedad, los socios y administradores son responsables solidarios de aportar la parte pendiente de aportación al capital social.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de las SLFS?

Las ventajas de constituir una SLFS radican en que se pueden crear sin la necesidad de aportar el capital social inicial. Además, la responsabilidad está limitada al capital aportado y a la parte pendiente de aportación, si fuera necesario. También se puede acoger a la fiscalidad del Impuesto de Sociedades, que puede ser más favorable que la tributación del IRPF en ciertos casos.

Por otro lado, las desventajas de las SLFS incluyen que no son una forma jurídica definitiva, ya que, una vez que se alcanza el capital social mínimo de tres mil euros, la sociedad se transforma en una SL convencional. También están sujetas a restricciones en el reparto de beneficios, retribución de socios y administradores, y tienen la obligación de contar con un fondo de reserva.

En conclusión, las Sociedades Limitadas de Formación Sucesiva son una opción interesante para emprender sin hacer grandes inversiones iniciales. Sin embargo, su uso es relativamente escaso debido a la facilidad y rapidez con la que se pueden constituir las SL convencionales en la actualidad.

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