Despido Objetivo: Causas, Indemnización y Procedimiento

El despido objetivo en el ámbito laboral: todo lo que necesitas saber

En el mundo laboral, existe la posibilidad de que un empleado sea despedido de manera unilateral por parte del empleador, basándose en una serie de causas que están contempladas en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores. A esto se le conoce como despido objetivo.

Para que un despido objetivo sea válido, el empleador debe justificar una de estas causas y el empleado tiene la opción de impugnar dicho despido ante un juez. Dependiendo de la decisión del juez, el despido puede ser clasificado como procedente, improcedente o nulo.

Causas para un despido objetivo

Existen varias causas que pueden justificar un despido objetivo según el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores. Algunas de ellas incluyen:

  • Ineptitud del trabajador.
  • Falta de adaptación a cambios en la organización.
  • Causas que afectan a la organización y al funcionamiento de la empresa.
  • Falta de consignación suficiente en entidades subvencionadas.
  • Causas objetivas relacionadas con la producción o demanda de productos o servicios.

Procedimiento de un despido objetivo

Para llevar a cabo un despido objetivo, es importante seguir los procedimientos establecidos por la ley. Esto incluye la entrega de una carta de despido al trabajador, en la cual se deben especificar las causas del despido. Además, el empleador debe poner a disposición del trabajador la indemnización correspondiente.

También se debe dar un preaviso de 15 días, durante los cuales el trabajador tiene derecho a buscar otro empleo. En caso de que el despido sea declarado improcedente, el empleador tiene la opción de readmitir al trabajador con sus mismas condiciones o realizar un despido definitivo, con una indemnización superior a la del despido objetivo.

Consecuencias de un despido objetivo

En caso de que el despido sea declarado procedente, la relación laboral se dará por terminada y el trabajador tendrá derecho a recibir una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. Además, si cumple con los requisitos, podrá acceder a prestaciones por desempleo.

Si el despido es declarado improcedente, el empleador puede optar por readmitir al trabajador con sus mismas condiciones y pagarle los salarios de tramitación, o realizar un despido definitivo con una indemnización mayor. En caso de que el despido sea declarado nulo, el empleador debe reincorporar al trabajador y pagarle los salarios de tramitación.

Como puedes ver, el despido objetivo es una figura legal que puede ser utilizada por los empleadores en ciertas circunstancias, siempre y cuando se cumplan los requisitos y procedimientos establecidos por la ley. Si quieres conocer más sobre temas laborales y emprendimiento, no olvides suscribirte a nuestro blog y estar al tanto de nuestros artículos más recientes.

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